NO MOLESTAR
Vivía solo en aquella casa de la calle Mesillas de la colonia Revolución en Anáhauc, Nuevo León; pero un compañero de trabajo me pidió alojo a cambio de una renta.
EL IDOLO DE ORO
Por la llanura de Anáhuac se cruzan y bifurcan los caminos que desde tiempo inmemorial fueron andados por comerciantes, contrabandistas y arrieros.