EL ALACRAN DE FRAY ANSELMO

Todo aquel que guste de leer o escribir leyendas, tiene que alimentar su espíritu con las obras de dos grandes escritores y cronistas del México antiguo; ellos son don Artemio de Valle Arizpe y don Luis González Obregón, ambos nacidos en el Siglo XIX y muertos a mediados del Siglo XX

UN RECUERDO EN LA FRENTE

Era el año de 1950, estaba yo por cumplir los cinco años de edad, cuando acontecimientos extraordinarios rompieron la paz familiar en aquella mi primera casa en el risueño pueblo de Parras de La Fuente, Coahuila de Zaragoza. Doña Juana, mi madre, según dictamen médico había enfermado “de los nervios”; pero según nuestro entorno social, había sido “embrujada”.

LOS CUENTOS DE DON PINOLILLO

EL RIO SALADO

En un atardecer, cuando el rojo sol yacía acostado perezosamente en el horizonte, don Pinolillo se vio rodeado de nietos y peones, y aprovechó para contar una de sus famosas historias:

LOS CUENTOS DE DON PINOLILLO

Don Pinolillo es un personaje mítico e intemporal. Nadie lo conoció personalmente ni supo jamás su edad; pero él, asegura en sus anécdotas que fue el primer habitante de la región. La gente del campo habla de él con familiaridad; como si realmente lo hubiera tratado o como si anduviera aún por los montes de Anáhuac, Nuevo León.

DIA DE MUERTOS

Cuenta una leyenda de origen inmemorial, que había una vez un hombre que no creía en la tradición que dicta que los muertos llegan a todos los hogares, la noche del Primero de Noviembre a tomar del Altar de Muertos los platillos que sus familiares les ofrecen.