LA GOBERNADORA

Larrea Tridentata es el nombre científico de una planta muy propia de nuestras tierras, me refiero a la gobernadora.

La gobernadora es una de las plantas más adaptables a las zonas áridas y semiáridas del suroeste de Estados Unidos y del Norte Mexicano. Es capaz de sobrevivir por largo tiempo sin recibir una sola gota de agua; y cuando llegan las lluvias, las resistentes hojas de esta planta despiden un olor fuerte muy particular porque llena con su aroma todo el medio ambiente. Parece exhalar desde sus interiores el aliento largamente retenido, estresada por la sequía.

La gente que conoce sus propiedades, usa sus hojas en cocimiento para curar heridas y escoriaciones de la piel aplicándola en fomentos con grandes resultados. Para los dolores reumáticos y de artritis se aplica en baños y fricciones. El té de gobernadora se usa como diurético para aquellos que tienen dificultades con la orina; así mismo se usa para disolver cálculos renales.

El agua de la gobernadora es tan fuerte, que se usa para remover el sarro de tuberías domésticas y de los radiadores de los carros. Se ha industrializado y con ella se fabrica un ácido que sirve para limpiar las chimeneas de las grandes industrias.

Hay una creencia muy digna de tomarse en cuenta: La gobernadora es tan fuerte, que no se debe cocer junto con el agua; sino que cuando el líquido ya está hirviendo, se debe introducir brevemente, en tres movimientos, y ya; pues si se pone a hervir junto con el agua, se puede producir una sustancia tan fuerte que puede dañar irremediablemente el sistema digestivo o por lo menos causar una fuerte diarrea.

Así entonces, como purgante de tuberías, como cicatrizante; y -aunque no hay pruebas médicas- se sigue usando para combatir los cálculos, la artritis, el reumatismo y hasta - según algunos herbolarios - para remediar algunos tipos de cáncer.

Como quiera que sea, en esta sección de Medicina Nativa no recomendamos, sólo comentamos las costumbres en lo que se refiere a los viejos usos de la herbolaria. Pero si alguna vez usted tiene problemas de salud y quiere atención de un fitoterapeuta o yerbero, acuda con personas preparadas. Pero si tiene usted cerca un hospital, un consultorio o un centro de salud, no batalle y mejor..., consulte a su médico.