TUMBAR A LA BRUJA

Hay muchas jaculatorias religiosas y fórmulas mágicas para defenderse ante la presencia de una bruja. Una de las armas de defensa más recomendada en todos los pueblos, es la oración: Las Doce Verdades del Mundo, que reza de la siguiente manera:

LAS DOCE VERDADES DEL MUNDO

Las Doce Verdades del Mundo, que son base firme de nuestra santa religión

1ª .- De las doce verdades del mundo decimos una:
Una es la Santa Casa de Jerusalén donde Jesucristo crucificado vive y reina por siempre jamás. Amén.

2ª .- Decid la segunda:
La dos, son las Tablas de Moisés donde dejó grabada su Divina Ley.

3ª .- Decid la tercera:
Las Tres Divinas Personas de la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

4ª .- Decid la cuarta:
Los Santos Cuatro Evangelios.

5ª .- Decid la quinta:
Las cinco llagas que quedaron en el Sagrado Cuerpo de Nuestro Señor Jesucristo.

6ª .- Decid la seis:
Los seis candelabros que arden en el altar para celebrar la Misa Mayor.

7ª .- Decid la séptima:
La séptima son las Siete Palabras que dijo Jesucristo en el Madero Santo de la Cruz.

8ª .- Decid la ocho:
Las ocho angustias.

9ª .- Decid la nueve:
Los nueve meses que María Santísima trajo a Jesucristo en su Purísimo Vientre.

10ª.- Decid la diez:
Los Diez Mandamientos.

11ª .- Decid la once:
La once son las Once Mil Vírgenes que asisten al Trono de la Beatísima Trinidad.

12ª .- Decid la doce:
La doce son los doce apóstoles que acompañaron a Jesucristo desde su predicación hasta su muerte en la Cruz, en el Calvario.

Cuenta la tradición popular que una vez vencida la bruja, si se le quiere dejar ir, se deben rezar Las Doce Verdades al revés.

La oración es como sigue:

Los doce apóstoles.
Las once mil vírgenes.
Los Diez Mandamientos.
Los nueve meses.
Las siete palabras.
Los seis candelabros.
Las cinco llagas.
Los cuatro santos evangelios.
Las tres Divinas Personas.
Las dos Tablas de Moisés.
Y la santa Casa de Jerusalén, donde Jesucristo vive y reina por siempre jamás; me ayuden y me protejan. Amén

Según la tradición, cuando se observe en las alturas el vuelo de una bruja, se debe elevar esta oración con un cordón entre las manos y a cada verdad que se pronuncie, se va haciendo un nudo. Al llegar a la segunda parte, hay que repetir las Doce Verdades al revés, y los nudos se van deshaciendo.

La creencia popular dicta que al terminar, la hechicera, que al sentir la fuerza de la oración trataba de escapar, dejará su forma de fuego o de animal y caerá a tierra completamente paralizada y a merced de quien la atrapó entonando esta oración. El cordón habrá ya recibido la fuerza mística que dan las Doce Verdades y con él se podrá atar a la bruja. La bruja suplicará que se le deje ir porque si permanece cautiva, al salir el sol quedará ciega.

Esta aventura tiene un riesgo: si se equivoca en este rezo, la bruja recobrará fuerzas y bajará para tomar venganza.