LOS DICHOS DE LOS ABUELOS

HABAS Y TRIPAS...

Hay cosas que se dice que no valen ni importan nada... “Me vale un cacahuate” “Me importa un cacahuate” decían nuestros mayores, si no había preocupación alguna sobre un problema que nos amenazaba. Pero en México se popularizó más el dicho de...

PURAS HABAS...

Puras habas le pido al que presume, puras habas espero de él. Puras habas me importa si vuelves, puras habas espero de ti...

Otro dicho muy popular y de igual significado fue el...

PURAS TRIPAS...

Puras tripas me dio tu cariño, puras tripas recibí de ti. Puras tripas recibí en la vida, puras tripas me dejó, y se fue...

“Me importa un comino”, fue un dicho que escuchamos mucho entre nuestros abuelos; esto significaba lo mismo que “un cacahuate”, y tuvo igual aplicación. Tal vez se usó la figura del comino por su pequeñez. El tamaño del comino, era el tamaño de nuestro interés.

Muchas veces, se popularizaron expresiones que llegaron a ser nacionales y tradicionales; sin embargo, pocas veces alguien podía entender lo que estaba diciendo. Un ejemplo de esto es aquello de “me importa un bledo…” ¿Y qué es un bledo? (planta rastrera comestible) –nunca supimos... Incluso si lo buscábamos en un diccionario común, no lo encontrábamos. Pero era una expresión de uso popular, y aunque no se supiera el significado, todo nos seguía importando “un bledo...”

Un cacahuate, un comino, un bledo, puras tripas y puras habas; dichos del pueblo que cayeron en desuso, pues ya nadie de las nuevas generaciones las ha vuelto a pronunciar; sólo se escuchan entre las personas mayores que sacando de sus recuerdos las palabras olvidadas, todavía pronuncian por allí:

Yo: ¡puras tripas…!