LA CARNE DE VÍBORA

Uno de los alimentos más antiguos es la carne de víbora; y si es de cascabel, mejor. En el Antiguo Testamento se prohíbe al pueblo de Dios el comer la carne de todo animal de pezuña de una sola pieza, como el caballo o el burro; prohibido también comer la carne de puerco y de todo animal que se arrastra; en esta última categoría entran los lagartijos, los cocodrilos y las víboras. Pero en los pueblos donde no se tenía noticia de las reglas judías se usaba el dicho de que “todo lo que corre o vuela, a la cazuela”; por eso la carne de víbora fue muy consumida entre los pueblos antiguos, y hasta la fecha.

Un animal de este tipo muy apreciado por su carne, lo ha sido siempre la víbora de cascabel. Es cierto que toda sierpe es posible de comerse; pero el cascabel siempre ha sido el consentido de los que gustan de la carne de víbora. ¿ Por qué? Por su sabor y sus dotes curativas.

Se cuenta en mi colonia que un soldado jubilado se dedicaba a la venta de cerveza, y a escondidas, de mezcal de maguey; el buen mezcal Guadalupano de Bustamante. Pues por motivos de salud, se tuvo que retirar del negocio unos días y un vecino llegó con la nueva dependienta, que era la esposa del hospitalizado, y le pidió un “topito” de mezcal. La mujer le dijo que por el momento no tenía pero que su esposo guardaba unas botellas con mucho celo y le iba a vender del “especial”

Pasaron dos semanas, el sargento regresó a su negocio y cuando el vecino le pidió un topito del “especial”, el viejo soldado se rió y le explicó que era especial por dos razones: porque era exclusivo para la familia y porque estaba curado con carne de cascabel y él lo usaba para curar toda clase de infecciones. El vecino le dijo muy asombrado que..., ¡con razón se había curado de sus úlceras varicosas...!

Sí... Se dice que la carne de víbora de cascabel sirve para curar infecciones de la piel e infecciones de la carne o del sistema digestivo. Algo más: su cebo es muy buscado para crear un aceite que aplicado a los ojos, cura dolencias, irritaciones, y otros males oculares.

Además de que la carne de víbora de cascabel es sabrosa y esa es suficiente razón para consumirla; ya ve usted, se aprecia más por sus facultades curativas. Tanta fe se le tiene a esta carne, que se pone a secar y los laboratorios la muelen para venderla en otra presentación: las cápsulas de víbora de cascabel.

¿Ha comido usted la carne de este animal? ¿Sí? Bueno pues, cuando tenga por allí, invite…