LA BELLADONA

Antiguamente, se enseñaba que esta planta la sembró el Diablo ya que constituye un bien y un mal; es un veneno letal pero también un medicamento.

Su nombre popular es el mismo que el científico. Se decía que en la antigüedad, las mujeres italianas se ponían jugo de belladona en los ojos para que se les agrandaran las pupilas y se vieran más hermosas. De allí el nombre de belladona que quiere decir “bella mujer”

Su jugo en verdad sirve para dilatar la pupila y estudiar la retina; por esto, es muy usada por los oftalmólogos. Se usa también para tratar el colon irritado, la diarrea, y las úlceras en el sistema digestivo.

La belladona se nos presenta a manera de pomada que sirve para desinflamar; y se usa también para apresurar la maduración de un tlacote, abceso, espinilla o acné, y hasta una hemorroide.

La belladona sin embargo, no es una planta nativa de América, sino de Europa. En México no forma parte de la medicina tradicional ni mucho menos indígena; pero su presentación en pomada ha sido usada por cientos de años y todavía es la recomendada por los ancianos como cura a todos los males que hemos señalado.

Y recuerde: en esta sección no recomendamos el uso de tal o cual remedio; sólo hacemos una semblanza de los usos y costumbres que nos dejaron nuestros mayores. Pues usted, si vive en una ciudad, mejor, consulte a su médico.